11 de mayo de 2011

Indignación y repulsa

Pascual Sala Sánchez
Indignación y repulsa, eso es lo que siento, por los acontecimientos que están ocurriendo en España con la legalización por parte del Tribunal Constitucional, del partido político de los malnacidos y criminales que hay en las Provincias Vascongadas. Parece mentira que jueces con la cabeza llena de canas por la edad, no tengan dignidad y se vendan al partido político de turno por un puesto en el citado Tribunal y que  encima salga su presidente diciendo que estamos todos equivocados y que ellos son los iluminados, “que poca vergüenza”, ¿en que manos estamos?, que le pregunten a la familia de mi compañero de promoción el Subteniente Francisco Casanova, muerto por estos asesinos en Navarra hace una década, que les parece que los malnacidos salgan de la cárcel y hagan publicidad de ese “partido político” afín a ellos, que después de las elecciones municipales cobraran un sueldo “democrático” de España.

Ya está bien, creo que el deber de nuestros políticos es, de una vez por todas, acabar con estos asesinos terrorista, como ha hecho el presidente del país más democrático del mundo, EEUU., con el Talibán de las barbas, que al fin y al cabo son todos unos asesinos y de la misma calaña, ¿o no?.
En esta nuestra España, para estar callado es menester estar muerto, como decía mi abuela Antonia.