27 de abril de 2013

Carta de Jesus Olmos a Vicente Garrido.


"Attn: D. Vicente Garrido Martín
C.C.: Socios ganaderos de ANCADES
Rte: D. Jesús Olmos Herrón

Querido Vicente:

Sorprendido leí el correo que nos enviaste presentando tu renuncia como presidente de ANCADES, pero hay que seguir adelante y, ahora que se abre un nuevo periodo electoral, quisiera en primer lugar agradecerte efusivamente tus años de gestión y dedicación y, en segundo, compartir contigo y con el resto de ganaderos mis inquietudes y propuestas para el futuro.
En cualquier caso, en mi nombre y sin duda en el de muchos otros ganaderos, te doy mis más sinceras gracias.

Como ya sabéis los que me conocéis, siempre he expresado abiertamente mis opiniones y me he resistido a que ANCADES se apoltronara viviendo de subvenciones y a que se limitara a ser un mero comité organizador del Ciclo Clásico.
La situación del país, y por ende de ANCADES, me empuja a pensar que debemos centrar nuestros esfuerzos en dos frentes: la austeridad en el gasto, y el crecimiento de los ganaderos y de sus objetivos, porque mientras haya ganaderos que inscriban sus productos, siempre existirá ANCADES.
Y esto nos lleva a plantearnos la única pregunta que realmente importa, aquella que ni al Ministerio, ni a ANCADES, ni a las federaciones se les ha ocurrido hacer: ¿Qué necesita el ganadero?

En líneas muy generales, el ganadero: necesita abaratar sus costes, en un país que, no nos engañemos, no tiene las condiciones ideales para criar caballos; necesita preparar sus productos sin que le cueste un ojo de la cara; y necesita vender los potros que produce. Hasta ahora ha habido un objetivo primordial: llegar con nuestros productos a la alta competición. Perfecto, pero sin estos otros requisitos previos, es del todo inviable conservar los mejores potros y llevarlos, o hacer que otros los lleven, hasta ese nivel.

Por lo tanto, yo propongo que empecemos por hacer reuniones de “camisa arremangá”, que todos los ganaderos con interés verdadero se impliquen y contribuyan con sus ideas a la continuidad y supervivencia de ANCADES.

Deberíamos hablar con la RFHE y convencerles de que no somos un simple grupo de amiguetes (que también), sino que somos vitales para el futuro hípico de nuestro país y que aportamos a las federaciones un montón de euros (sin recortes y con pocos beneficios) en libros, tarjetas y matrículas. Hay que conseguir que entiendan, no solo por nuestro propio bien sino también por el de las generaciones futuras de jinetes, que los cientos de caballos importados malos que llenan nuestros centros ecuestres podrían (¡deberían!) sustituirse por buenos caballos nacionales, bien preparados por nuestros jinetes y con muchas más garantías para el comprador.

En la misma línea, deberíamos darnos a conocer entre los profesionales que compran caballos (profesores, etc.) e incluso incentivarles (no necesariamente en dinero) a que miren primero en el mercado nacional. Obviamente casi todos nos conocen, pero hay muchas más cosas que ANCADES podría hacer. Nuestra web podría anunciar los caballos de nuestros ganaderos. La Asociación podría dar algún tipo de “garantía” en las ventas. Necesitamos vender y a todos los ganaderos les gustaría sacar algún provecho real (no el sueño de unas primas) por ser socio de ANCADES. Ya sé, y más de una vez me han dicho, que ANCADES no está ahí para vender caballos, pero sí nos podría ayudar bastante más de lo que lo hace.

En cuanto a los costes, deberíamos empezar a pensar como un consorcio: un grupo de 100 individuos siempre conseguirá mejores precios (en piensos, tiendas, veterinarios..., incluso comités organizadores) que un particular por sí solo. ¿Por qué no intentar que profesionales del sector nos hagan descuentos por grupo? Ya sé que hablamos de pequeñas migajas, pero sumadas a final de año pueden convertirse en barras de pan enteras. También (y, aunque suene políticamente incorrecto, este es quizás uno de nuestros mayores problemas) soy consciente de que casi todos los socios ganaderos no viven de esto pero, aún así, a nadie le gusta tirar el dinero. Ahorremos, recortemos, pero no en detrimento de nuestros productos, sino para poder invertir mejor lo que tenemos.

Y llegados al tema de los concursos, lo primero es preguntarnos qué es lo que realmente queremos y necesitamos, y no limitarnos a seguir eternamente con un formato que, si bien hasta hace poco, más o menos funcionaba, quizás no sea el idóneo hoy en día.
Nadie pone en duda la absoluta necesidad de que existan unos concursos específicos y progresivos para poner nuestros potros pero, de un tiempo a esta parte, el Ciclo Clásico ha dejado de ser rentable para todas las partes.
Se me ocurren varias alternativas. Os voy a exponer una que, a mí personalmente, me iría muy bien, aunque repito que el objetivo de esta carta es que todos empecemos a aportar ideas propias y consensuemos las que más nos convengan a la mayoría.

El Ciclo actual tiene, a mi parecer, matrículas muy caras para premios muy pequeños.
Yo propongo que preparemos los potros en concursos más de tipo “social”, con matrículas de unos 20 euros/día, sin premios en metálico, repartidos por zonas geográficas... Pero todos disputados en las condiciones lo más parecidas posible, sobre exactamente los mismos recorridos, con una clasificación acumulativa para las primas de final de año...

Es verdad que quizás nos daría la impresión de perder un poco de “categoría” pero creo firmemente que lo más importante es que sigamos teniendo un marco adecuado para seguir preparando bien a nuestros productos y que ello no nos cueste un ojo de la cara.

En cuanto a las finales, me parece que no hay mucho que cambiar. Quizás publicitarlas más, pues el grueso del mundo hípico español ni se entera de cuándo y dónde se disputan. Adelantar las fechas, como se va a hacer este año, era uno de nuestros eternos caballos de batalla y ya se ha conseguido. Deberíamos ahora pensar en fórmulas para atraer, al menos, a algo de público (si no, ¿cómo van a saber lo que estamos criando?)
Las primas, a mi parecer, deben mantenerse como forma de animar a los ganaderos a participar en el mayor número de concursos posible y realizar una preparación progresiva de sus potros. Sí revisaría el sistema de puntos para lograr una clasificación final más justa (pero esto sería muy largo de explicar aquí).

Por último, creo que deberíamos revisar el interés y la utilidad del Concurso Morfológico. Para ser breve, yo suprimiría la prueba de 2 años, aumentaría los premios de la de 3 años, e intentaría disputar el concurso en el lugar más mediático posible, donde pudiera haber un público interesado en lo que producimos.

Para finalizar, solo quisiera reiterar la importancia de que ANCADES aporte algo a sus socios, para no perder ni uno solo y atraer a todos los que podamos.

Siento haberme extendido tantísimo, pero es que hay tantísimo que entre todos podríamos hacer... Soy plenamente consciente de lo complicada que está la situación, del esfuerzo y la dedicación que este proyecto requiere, pero se dice que en momentos críticos al toro hay que cogerlo por los cuernos. Aunque yo discrepo y creo que al toro hay que cogerlo por donde más le duele, y no van a ser los cuernos.

Si algún ganadero tiene inquietudes similares y quiere ponerse en contacto conmigo no tiene más que llamarme por teléfono (617-913757) o escribirme a guiomanso@hotmail.com.

Un abrazo a todos.

Jesús Olmos